una elevada coexistencia de periodontitis severa en pacientes con
antecedentes coronarios. Más allá de la correlación, investigaciones como la de
Czesnikiewicz-Guzik et al.
4
aportan evidencia de un vínculo causal con la
hipertensión, un factor de riesgo cardiovascular crítico. Utilizando aleatorización
mendeliana y un ensayo controlado, demostraron que el tratamiento
periodontal no quirúrgico puede reducir la presión arterial. Este hallazgo
refuerza el modelo fisiopatológico central donde la inflamación crónica de bajo
grado, impulsada por bacterias periodontales y mediadores inflamatorios (como
IL-1β, IL-6, PCR), promueve la disfunción endotelial, la aterogénesis y un
estado protrombótico.
4,6
La asociación con el accidente cerebrovascular,
resumida en el meta-análisis de Fagundes et al.
6
que muestra un riesgo más
del doble, es coherente con estos mecanismos.
2. Diabetes Mellitus: El Paradigma de la Bidireccionalidad
La relación con la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) constituye el paradigma mejor
establecido de interacción bidireccional entre una enfermedad oral y una
sistémica. La revisión de Wu et al.
5
confirma la sólida base epidemiológica de
esta asociación, donde la hiperglucemia crónica altera la respuesta inmune y el
microambiente periodontal, exacerbando la destrucción del tejido conectivo. A
su vez, la periodontitis actúa como un factor que agrava la resistencia a la
insulina y dificulta el control glucémico. La importancia clínica de esta
interacción queda respaldada por la revisión Cochrane de Simpson et al.,
7
la
cual concluye que el tratamiento periodontal puede contribuir a un mejor control
metabólico en personas con diabetes, un hallazgo de gran relevancia para el
manejo integral de estos pacientes. El estudio cubano de Cruz-Romero et al.
8
corrobora este panorama a nivel local, mostrando un peor estado periodontal y
metabólico en los pacientes diabéticos.
La importancia del mantenimiento periodontal a largo plazo en esta población
vulnerable queda destacada en la revisión de Manresa et al.,
17
la cual concluye
que la terapia periodontal de apoyo regular es fundamental para el
mantenimiento clínico a largo plazo y la preservación de la dentición en adultos
tratados por periodontitis. Este aspecto de manejo continuado es crucial, dado
que la diabetes y la periodontitis son condiciones crónicas que requieren
control permanente. La relación fisiopatológica entre ambas entidades está