
El prolongado cierre de instituciones educativas—con una duración promedio de
41 semanas (10,3 meses)—agravó las desigualdades educativas preexistentes, lo
que afectó de forma desproporcionada a estudiantes de bajos ingresos,
comunidades rurales y grupos históricamente desfavorecidos,
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las investigaciones
documentadas, mostraron que la brecha digital se expresó no solo en el acceso a
dispositivos y conectividad, sino también en la capacidad pedagógica de las
instituciones para establecer entornos virtuales eficaces,
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un estudio bibliométrico
que examinó 8.303 documentos en Scopus entre 2020 y 2022 identificó que los
temas más recurrentes en la investigación sobre educación en línea durante la
pandemia fueron: tecnología de la información y comunicación (TIC) y pedagogía,
educación mediada por tecnología, salud mental y bienestar, experiencia del
estudiante, y desarrollo curricular y profesional.
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En efecto la atención medica en
las Américas ha dado programas educativos en el bienestar y salud mental en los
estudiantes y en las adaptaciones curriculares y desigualdades.
La región de las Américas enfrentó retos singulares como resultado de la variedad
en los sistemas de salud y la desigual distribución de recursos, tanto entre países
como en su interior. Las facultades de medicina adoptaron diversas estrategias,
que incluyeron la utilización de currículos en línea, rotaciones clínicas simuladas y
la suspensión temporal de actividades presenciales. Un estudio que analizó las
adaptaciones en diez países destacó que instituciones como la Universidad de
Washington y la Universidad de California en San Francisco llevaron a cabo
rotaciones virtuales, utilizando tecnologías de videoconferencia y realidad virtual,
mientras que otras instituciones en naciones con recursos más limitados
enfrentaron problemas considerables.
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La repentina transición hacia la educación a distancia puso de manifiesto
profundas disparidades en el acceso a la tecnología entre los estudiantes de
medicina, en los En Estados Unidos, el 96% de las escuelas públicas proporcionó
dispositivos digitales a aquellos estudiantes que lo necesitaban para el año escolar
2021-2022; sin embargo, muchas instituciones en América Latina y el Caribe
reportaron serias limitaciones en infraestructura tecnológica y conectividad.
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Esta
brecha digital intensificó las desigualdades educativas preexistentes, lo que afectó